miércoles, 26 de junio de 2013

“LAS BODAS DE CAMACHO”


Alicia S. Camacho, ex subsecretaria y actual Presidenta del PP catalán, fue citada por la ex novia del hijo que es del ex presidente de la Generalitat J. Pujol, a fin de contarle la delictuosas andanzas de este en su oficio sin profesión: comisiones millonarias, bolsos cargados de millones, fronteras burladas, cuentas cifradas, paraísos fiscales.

Eligieron para reunirse el restaurante La Camarga, sin intuir la amarga experiencia que les aguardaba y de la mano de quién menos la esperaban, el florero que adornaba la mesa espiaba para la detectivesca agencia Método 3.
Cuando se supo del latrocinio la Srª. Camacho y el partido convocaron atronadoras ruedas de prensa donde hablaron grandilocuentes sobre libertades, seguridades y derechos a proteger de la mano de la ley.
En esa esperanza y espera estábamos cuando se difundió, como un susurro, la noticia de que la lideresa había alcanzado un acuerdo con los espías. Por el que asumían el delito y cifraban en 80.000 euros la indemnización.
Dinero que antes pagaron a la agencia políticos corruptos para corromper y que ahora ella lava, dice que, a través de una ONG, obviando que en materia de justicia, honradez y transparencia somos tercer mundo.
Un intolerable apaño que empaña el escándalo, eso es. Y es que  una cosa es la brega política y otra el real deseo de hacer justicia entre los de su grey. Para las penalidades de esa parca ceremonia está el florero que ni es cargo, ni lo fue.

martes, 11 de junio de 2013

“ES DE JUSTICIA”


El príncipe saudí Alwaleed bin Talal, miembro de la familia Real, emprendedor e inversionista internacional, con un patrimonio neto de más de 30.000 millones de dólares, anunciaba: entrecejo fruncido, ojos llorosos y ánimo turbado, la firme voluntad de denunciar a la revista Forbes. Esa donde lo ricos juegan a ver quién la tiene más grande, la fortuna, digo.
Ante lo frívolo de la publicación y su rectitud moral –hombre de fe– no resta sino temer lo peor. Alá ha sido ofendido en alguno de sus noventa y nueve nombres o en sus infinitas virtudes. Y si no ha sido blasfemia, se habrá infligido un nuevo agravio a sus hermanos palestinos, mermados por la vesánica maldad de los judíos; o producido alguna de esas injustas guerras o tropelías con las que el criminal Occidente, capitaneado por el diablo americano, masacra y niega el futuro a sus pueblos hermanos.
Es coherente, me digo, y a la vista de su pacífica forma de protestar, civilizado, mejor molar en tribunales que inmolarse en una taberna atestada de infieles curritos occidentales.
Pero a este hombre de la familia que más hace por el sostenimiento de la guerra santa y la expansión de la fe que la sostiene, lo que le irrita es haber sido situado en esa lista muy por debajo de donde por patrimonio le corresponde. Y uno no sabe si reír o llorar, no en vano su causa es la causa de que feroces soldados de Alá busquen al enemigo que tienen en casa en nuestras enflaquecidas casas.

domingo, 2 de junio de 2013

CUÑAS Y HOMBRES


Toda herramienta tiene su par entre los hombres. Tomo ejemplo en la cuña, básica estructura, elemental faena: romper. Pero qué uso tiene un hombre cuña, el mismo. Ejemplo que lo ilustra es el del actual Ministro de Justicia R. Gallardón. Hombre de amplia cabeza y flaca cintura que ha sido sabiamente utilizado en la tarea de quebrar, que ironía, a su partido. Pero así es, el grupo Prisa lo utilizó a través de un complejo engatusamiento intelectual para que en sus años de dolido mendicante, en tareas menores, ejerciese de progre en el panorama conservador del PP. Los martillos del medio golpeaban con sabiduría sobre su debilidad y él iba cuarteando la monolítica estructura de su casa ideológica con ocurrencias propias de utópicos y desheredados. Esa labor le valió el desafecto de sus correligionarios y que, ambiciones comunes a parte, E. Aguirre le dedicase unas “gallardónicas” (memorias que alguien escribe a fin de hacer mala memoria de otro). Cuña contra cuña, al final ni la sangre, ni las grietas llegaron al río.
Ahora de ministro de tan delicado ramo se ha metido en harinas de brega política, tal que el aborto, perdiendo el lustre progre que le confirió su estadía cuña y retrocediendo hasta la casilla reaccionario sin pasar por la de conservador. Constituyéndose de nuevo en cuña que agrieta el partido. Claro que ahora no desentona, sino que pone el justo tono de una quiebra ineludible en todo paraíso bipartidista.






lunes, 20 de mayo de 2013

DE CAÑETE A LA FAO




Días atrás M. A. Cañete, cesta de pesca y morral de agricultura del gobierno, no confundir con Chanquete (preservemos el mito). Alcanzó a atisbar la perversa ecuación hambre-excedentes, revelación que hizo pública en clave de ocurrencia, recomendando el consumo de productos caducados.
La FAO, lejos de enojarse, se descolgó aconsejando explorar el consumo de insectos para paliar el hambre en el mundo. Su peso institucional concita cierto respeto y la idea se percibe cargada de sentido común. Los insectos por diversos y numerosos suponen una fuente inagotable de alimentos. Además, no caducan. Pero a poco que profundices te das cuenta de lo absurdo de la situación, y es que desechamos miles de toneladas de alimentos por no reunir los criterios de calidad exigidos, y lo que es aún más grave, por cuestiones de estrategia de mercado. Alimentos que constituyen un auténtico problema medioambiental. La proliferación de grandes basureros amenaza con sepultarnos. No es, por tanto, razonable dejarlos pudrir a no ser que la perversa idea sea poder luego cazar y cocinar las moscas, coleópteros y demás bichos que se crían en ellos.
La esperanza es una boca desnutrida, porque la FAO no es sino una sucesión de Cañetes en el seno de la colmena zángana de la ONU. Yogures cumplidos y pelear hormigas para la fritanga nuestra de cada día, ya ves, lo que a ellos se les antoja innovador es en otros, cuando no necesidad vital, frugal cultura.







lunes, 6 de mayo de 2013

CENANDO A BIEN LADEN



      Ayer mastiqué mientras cenaba un documental sobra la caza de Bin Laden. Finalmente no lo ajustició: ni Rambo, ni Seaguel, ni Norris... Nadie llamó al Equipo A. Nada tuvo que ver el Capitán América, tampoco Superman. Fue el Tío Sam.
      Quien no pensaría viendo la naturalidad con que lo aceptó que no era sino mera ficción, puro entrenamiento. Sin embargo, no era “pictures” de la Paramout, ni “telefilm” de la Metro, sino serial oficial.
       Tanto es así que oficiaba mister Obama, a través del brazo de la CIA y de la mano de uno de esos comandos para purgas silenciosas. Esos que todo americano sabe que están ahí para cuando les aflija algún desconsuelo exterior y culposo poder exclamar “os vais a cagar”. Teniendo la certeza de que va a ser así y no un brindis al sol. En una palabra, que aquel que por sus méritos o deméritos le toque se va a ver ciscado por esos hombres adiestradas en el mejor de los casos para lo peor.
       En este caso le tocó a Bin Laden, esa oveja descarriada de la CIA que a la CIA regresa envuelto en celuloide. No era bueno, es cierto, pero semejaba humano. Aunque quizá ni eso, quizá era solo el croquis de un cruzada torcida, un trazo curvo, en definitiva, en la recta misión de enderezar el mundo. Porque de eso se trata, de expender orden aunque sea a fuerza de desordenar.
       Lo asesinaron y luego enterraron según el rito de su creencia y a otra cosa. Mientras, yo solo he conseguido cenar triste, entristecer la cena.

lunes, 29 de abril de 2013

LOS CUIDADOS DEL AUSENTE





El aborto es una tragedia representada en clave de comedia por un grupo de cínicos en el empeño de utilizar y confundir todo en su favor.
El aborto como solución hunde sus raíces en la más rancia de las hipocresías, en el más lerdo de los prejuicios. Infamias de sociedades en las que los padres ponían su honra en los hímenes de sus hijas, mientras jaleaban el instinto “cazavirgos” de sus hijos.
Mujeres condenadas al ostracismo cuando no al exilio. Reprobadas en lo ético y criminalizadas en lo social. A las que no se les dejaba otro camino que el de abortar para no tener que soportar, no al hijo, sino a sus familias y vecinos. Sólo así podían borrar el estigma aún a riesgo de perecer o ser encarceladas.
A día de hoy el aborto se ha convertido en mercancía política, como todo o casi todo. Porque para él si tienen solución, legislar sobre lo legislado. De ahí esa premura en resucitar el debate, en incendiar la opinión y opinar encendidos. De hacer citas y citarse buscando la brillantez y eficacia que en otras tareas les falta.
No es cuestión de derechos sino de responsabilidades, la de la madre que ha de tomar esa decisión en el legítimo uso de su libertad ejercida dentro de ese elemental principio. La historia sentimental de las madres las avala: por qué desconfiar de ellas.
Pronto le tocará turno a la eutanasia, porque después de atender a los que están por venir lo que mejor se les da es hacerlo con los que van de regreso. 



miércoles, 17 de abril de 2013

“CONDENA O SENTENCIA”







La imputación de la infanta es de inicio un elemental acto de higiene democrática, el que nos exige iguales ante la ley. Y de remate, la legítima y necesaria  reivindicación de su persona, porque no es propio de esta especie que compartiendo con Iñaki: techo, empresas y responsabilidades, no se hubiese percatado del latrocinio. Tal afirmación resulta por sí misma humillante. Cuestión distinta es que a través de su comparecencia se pueda demostrar que efectivamente fue así.
Recuerdo que su matrimonio con el jugador nos pareció la mar de bien. Próximo, por plebeyo, y moderno, por joven y guapo. Todos podíamos ser él, pensamos, cuando menos en sus pocas luces y su mucha ambición. Sin embargo, a día de hoy, se nos antoja que debió desposar un “mataperdices” de esos que crían, a tal fin, las familias bien. Alguien educado para no hacer nada y como tal inocuo.
Pero se caso con Iñaki, hombre emprendedor, que la emprendió con los negocios y fue en ese afán emprendido. Lo imagino entrando en la escuela de bisnes, tan estirado y aseado. Como también a D. Torres (a) “Hotmail”, su socio, mirándolo y diciéndose para sí, “menudo continente para mi negocio sin contenido”. Y dicho y hecho, en ese tú a tú acabaron en “Nóos”, pasando por la casilla juez Castro.
Le recordaría que una condena se cumple e extingue, pero una sentencia popular de idiocia es para toda la vida.
Cabe que me respondan “Qatarí que te vi”: razón no les falta.