domingo, 28 de octubre de 2012

AZAROSA CARIDAD




      Es de “bien nacidos ser agradecidos”, deseo serlo y en ser estimo la generosa donación hecha por D. Amancio Ortega a Cáritas.
Cumplido con el dicho, afirmo que no debiéramos olvidar que la caridad no es sino el cardenal del látigo de la explotación, la cicatriz de la herida de la desigualdad, el insulto amable de la injusticia social. No debiera ser pues un estado sino un tránsito a liquidar. Y quien mejor para ello que D. Amancio y esos otros hombres y prohombres que han hecho fortuna. Sin embargo, observo que se dan al cultivo de tan frágil filantropía, olvidando que no fue la caridad sino la oportunidad la que les brindo la posibilidad de gobernar imperios y hombres. Y que en esa medida tal vez debieran devolverles a estos esa misma oportunidad creando puestos de trabajo en condiciones laborales dignas. Empleos que les permitan llevar a sus casas y a sus bocas un pan ganado con su sudor y no la indigna limosna de la beneficencia.
      Duele sentirse criticado en tan magno gesto pero es que no casa con que se lleven sus firmas a países subdesarrollados. Podía recordarles que “la caridad empieza por uno mismo”, pero no es el caso, el mismo derecho que nosotros tienen esas personas a tal distinción, además, no lo hacen sino a fin de recortar derechos que alumbraron a los hombres, también a Uds., de la caridad a la dignidad.
      Redistribuyan no regalen, sean solidarios no caritativos: ganaremos todos, también sus generosidades.

miércoles, 24 de octubre de 2012

“NEGOCIONALISMO”




      El nacionalismo se nutre de dos grupos, uno minoritario, el de los sentimentales: seres atávicos, amantes de la autarquía y el inmovilismo, temerosos de lo foráneo y  deseosos de distinguirse aun a costa del paisaje. Y otro mayoritario, compuesto por esos que han hecho de ese sentimiento razón de privilegios, prebendas y derechos sin base de justicia o razón de corresponsabilidad.
      El primero se nutre como cualquier otra neurosis de las tensiones emocionales del individuo. El segundo obedece a un plan perfectamente diseñado y desplegado por un conglomerado político-empresarial centrado en saquear al Estado a fin de satisfacer, a coste cero, la voracidad de sus acólitos.
      Lo voluble y egoísta de su naturaleza, tornan, a la menor frustración, ese sentimiento en resentimiento, perverso talante cuyos instigadores no son esa pléyade de agraviados que a día de hoy encabeza A. Mas, sino los sucesivos gobiernos del PP y el PSOE. Ellos son quienes los han dotado de sentido y nutrido de razón cediendo a sus chantajes  en aras de una gobernabilidad que no era sino deseo de mantenerse en el poder aun a costa de la más elemental solidaridad y la esencial convivencia.
      Ambos han halagado sin atisbo de asco a estos “sacamantecas”: “el sen catalán”, “hombres de estado”... Y ahora, ante el órdago independista, uno le silba el Código Penal con letra de ”Els Segadors” y el otro saca la vieja idea del federalismo asimétrico: por si acaso, ¡claro!
José Romero P. Seguín.

lunes, 15 de octubre de 2012

“CARIDAD DEMOCRÁTICA”




      Voy a ir a votar en favor de esos hombres y mujeres que sacrificaron su juventud a la vieja causa de las nuevas generaciones. Que leyeron sin excesivo aprovechamiento vastos tratados de ciencia política y filosofía ideológica. Que memorizaron los aburridos discursos de sus líderes. Que batieron el cobre tras las fotocopiadoras y las anodinas rutas del “recadeo”. Que se han cansado de pegar carteles de caras baratas con colas caras. Que han mitineado hasta la náusea. Que han estado en conciliábulos mayores y menores. Que han acudido a la sede del partido a celebrar en las horas dulces y animar en las amargas. Que han organizado cenas de perrunas adhesiones y también de hipócritas despedidas. Que han besado culos y reído gracias sin asomo de ingenio. Que han puesto carne y alma en diseñar las más falaces estrategias a la hora de copar poder. Que un día renunciaron a ser ellos para ser una sigla. Que no distinguen ya entre el partido y el estado, entre el estado y la sede. Que sienten la cabeza aturdida de medias verdades, ambigüedades y demás instrumental demagógico adquirido. Que en casa se les exige el fuero y también el huevo y en la calle honradez. A esos, digo, hombres y mujeres que nos personifican en la peor de las batallas, la de conquistar el poder y mantenerlo.
      Decimos de ellos, funcionarios de la utopía, que ya no nos representan, tal vez, pero lo que por desgracia no podemos afirmar es que no se nos parecen.
      José Romero P. Seguín.    

martes, 9 de octubre de 2012

SIR ARTUR DE "CAMELO"




      Leo una y otra vez su programa electoral y no doy crédito: escueto, a la para que denso, escurridizo sin dejar de ser comprometido, valiente a la vez que conservador, en fin, un prodigio. Tenía ante Ud. un enorme reto, justificar la situación de bancarrota que afronta la comunidad, y de las dos salidas posibles ya había salido por la de echarle la culpa a sus predecesores. No le quedaba sino la suicida idea de formular un discurso capaz de hacer comprender a sus conciudadanos la necesidad de apretarse el cinturón, de realizar profundas y dolorosos reformas del estado de bienestar.
      Solo hallo en él una leve falta, no hace Ud. mención a ninguna línea de acción de gobierno para la próxima legislatura. Le escucho y vuelvo a sorprenderme, pues claro que sí, “qué pude ofrecerle tratándosele de estado nuevo”. Cuando sea se verá. Efectivamente, “primero el estado y después su provisión”. Para que gastarse en advertencias que no han de gustar.
      Y esto que dice: “por qué en vez de elegir no decidir”, brillante. Magistral  cuando afirma: “Y en caso de hacerlo por qué sobre mí, porque no sobre su propio derecho a decidir.”
Sabia que era Ud. diestro en ensartar agravios, pero no sabía además que fuese un sentimental, ve cansado al rival, ve la necesidad de buscarse otro enemigo más pujante, más presentable, quizá la troica.
       En fin Sir, Artur, decirle sólo que ni Maquiavelo lo hubiese hecho mejor. Pena me da no ser más que su alter ego.

lunes, 1 de octubre de 2012

“TROPA Y MARINERÍA”




     Hojeando el BOE en busca de recortes, hallo el exceso, la inútil fronda legislativa que nos asfixia. En esta ocasión en una Orden de Presidencia referida a la Guardia Civil. El hallazgo me lleva a reflexionar sobre lo escaso de su presencia, por lo que me animo a leerla en la esperanza de poder resolver el enigma. La idea fuerza que transmite, hasta la náusea, es lo indiscutible de su carácter militar y su vinculación con el ejército.
     Uno de sus artículos habla de la obligación de los guardia civiles “de saludar a la bandera de los buques de la Armada al embarcar y desembarcar, así como a los patrulleros oceánicos de la Guardia Civil.
     Más adelante ordena que en la entrada de sus instalaciones, en lugar visible y junto a su emblema figuren un par de frases míticas.
     De ambos mandatos se colige que la redacción obedece a los dictados de un alegre corazón naval y un frustrado espíritu castrense.
     La cuestión es que si Ud. ciudadano acude a un cuartel en demanda de auxilio encontrará escrito en su frontispicio lo siguiente: “Casa cuartel de la GC”, “Ministerio del Interior”, “todo por la patria”, “el honor es la principal divisa”, “llame al 062.”
     Que la puerta cerrada y el escueto número no le confundan, ni Ud. ha retrocedido en el tiempo, ni han desertado ellos de su misión, es solo que pasean sonámbulos por los viejos malecones portuarios saludando buques oceánicos.
La estupidez, civil o militar, puede llegar a ser presidencial.

martes, 25 de septiembre de 2012

LA SIESTA DEL DRAGÓN



     Se tuvo D. Santiago que morir de un sueño: soñando. Ni aún en esas lides lo imaginó, y es que no nació para esa mansa muerte y si lo hizo es porque el destino, esta visto, no lo escribimos los hombres sino los dioses. Los suyos de: revolución, ideolología, camaradería, barricada, idea, raza y rabia. Dioses sociales cuando tocaba y asociales cuando se necesitaba. Dioses mortales en su condición de hombres.  Dioses obreros. Dioses asalariados. Dioses ateos. Dioses de pies de barro y cabeza de acero. Dioses útiles como herramientas. Dioses de hombres para los hombres. Sus dioses D. Santiago, los que sin duda escribieron su suerte al margen de su arrojo, ese que le hacía merecedor de otra muerte.
     Nació Ud. para morir de pie, luchando, disponiendo, convenciendo, imponiendo. Nació Ud. en un tiempo convulso, necesitado de esa suerte de coraje. Un tiempo que no se puede juzgar, que no es legítimo hacerlo, a luz de este nuestro mansurrón tiempo de consumismo y estado de bienestar. Fue el suyo de arrojo y rebeldía, el que demandaba la necesidad, la que ordenaba la injusticia, y a él se entregó sin reservas y de esa entrega halla Ud. mi humilde consideración.
     Se le despide hoy como padre de la transición, ese servicio póstumo en que se apeó de la rebeldía para ser la peluca de un muñeco que es la viva estampa de todos los vicios patrios. Qué pena que le cogiera ya en horas de siesta esa fiesta de consensos de casino y maneras de tahúr.



jueves, 20 de septiembre de 2012

INDEPENDIENTEMENTE



      La independencia es por sí un valor supremo, tanto en lo individual como en lo colectivo, no en vano proyecta al sujeto y al grupo a un plano de autosuficiencia a todas luces encomiable. Es más, es por los esforzados vericuetos de su ser por donde hombres y pueblos acceden a esa necesaria madurez que nos distingue con el don de la responsabilidad aceptada y cumplida.
      Siendo esa su naturaleza cabe preguntarse por qué en la boca de los independentistas suena ofensiva y egoísta. Juzgo que es porque se exige sobre la premisa de una dudosa superioridad ética y cultural. Y bajo la injusta y constante acusación de agravio y expolio. Porque se reclama afirmándose en la negación del otro. Porque es excluyente, y es que son muchos las personas que entienden que cuando afirman no querer ser españoles no quieren decir que reniegan de una nación en común sino que no quieren ser como ellos, que abominan de ellos porque no los sienten ni ejemplares ni dignos de compartir ningún aspecto de  la convivencia. Se hace así mismo infame porque se realiza sobre la base de un derecho de propiedad ilegítimo, el que nace de la contingencia de haber nacido en un determinado territorio. Derecho que creen les otorga el privilegio de poder decir quién y en qué condiciones puede transitar y permanecer en él y quién no.
      Mi mirada puede resultar injusta, tanto quizás como que se nos haga sentir como parásitos que hemos vivido y vivimos a sus expensas.
José Romero P. Seguín.