lunes, 26 de noviembre de 2012

DIOSES DE PAGO


      La Iglesia se adentra de la mano del Papa en la senda de la desproletarización de Jesús, en beneficio de una concepción, permítaseme el termino, más “pija”. El primer paso es escamotear del establo donde nació, la mula, el buey  y los pastores, en atención, supongo, a su falta de salubridad y decoro. Manteniendo, eso sí, intacta la condición de virgen de la madre y putativo del padre. Embarcado el  rentista del dogma en tal cerrazón intelectual, debió cuestionar esto último, porque es menos creíble que el hecho de que un humilde carpintero y su mujer hubiesen sido padres naturales de un dios que buscaba ser hombre y como tal engendrado y parido.
      Pero claro, la cuestión no era entrar en tal disquisición científica sino en la inquisición teológica e ir suprimiendo de la biografía del Mesías aquellos aspectos de su nacimiento que junto con sus palabras y actos le han llevado a ser tildado de comunista.
      Intuyo que la curia busca reconvertir al visionario “pupas” en un instruido triunfador. Porque lo que ahora seduce es el hombre de éxito, ese que camina con su supernova de la fortuna estampada en la frente y hace caja en el “Belén” de la ocasión económica. Olvidando que fue la empatía del paria y no la antipatía de Yavé la que le dio acceso a los movimientos progresistas que han iluminado a la humanidad.
      Jesús dio de la mano de Pablo un impulso universal al cristianismo, Benedicto XVI va camino de privatizarlo.

lunes, 19 de noviembre de 2012

BAILE DE PINOCHOS




      El gobierno advierte tímido de la quiebra, la oposición y los sindicatos la niegan. La dudosa piedad de esa mentira nos aleja de la cruel verdad que denuncian los hechos, exigiéndonos responsables.

      El PSOE fue acusado de propasarse con los recortes, sin embargo, traza  rayas rojas al gobierno en esta materia. Alertando, a su vez, de que tal política nos conduce a la ruina. La misma que ellos anunciaron y para la que dispusieron el mismo remedio.

      Los sindicatos van por la segunda huelga general buscando imponer sus rayas, y exigiendo un referéndum para decidir sobre ella, como si fuese una opción.

      Ante tan dispar visión cabe preguntarse,  ¿quién miente? Si el gobierno tiene dinero habría que concluir que estaría aprovechando la situación para recortar derechos laborales y sociales. Algo a todas luces intolerable. Pero si de verdad no lo hay, qué grado de indolencia anima a quienes lo niegan.

      La mentira es moneda de curso legal en la política, pero esta es intolerable porque la bancarrota no la corrige el dispendio, ni tampoco el dejar de pagar las deudas y más cuando se vive del préstamo.

      Somos  un pueblo adicto a la piedad de la mentira y a la mentira como la más tolerable de las verdades. Pero donde no hay no se puede sacar, certeza que no admite adicciones. Dejémonos pues de trazar líneas rojas y pongamos en práctica políticas que nos permitan delinear un Estado con autonomía y capacidad para satisfacer nuestras necesidades.


lunes, 12 de noviembre de 2012

“CÓDIGO PENAL MALO”

       Criminalizar antes de ejecutar, en esa perversión nos movemos. En el caso de los desahucios también. Comenzamos tildando de basura y activo tóxico las hipotecas dadas a los “peligrosos” “NINJA”, clientes sin ingresos, trabajo o propiedades. Y como tal se les trata sin reparar que no son dudosos contratos hipotecarios, sino personas, en su mayoría, apartadas de ese patrón de exclusión social. 
      La respuesta a este atropello debió partir de la iniciativa gubernamental y no de la indignación ciudadana, pues no fallaron ellos sino las instituciones, y los bancos lo son. De ese modo se habrían anticipado medidas correctoras al brutal desajuste que supuso la sobrevaloración de los inmuebles y las escasas, por  no decir nulas, posibilidades de los hipotecados de hacer frente a sus compromisos una vez consumada la estafa piramidal que fue el “boom” inmobiliario. 
      Gobiernos y  bancos conocían el cataclismo y sus perversos efectos, reconocerlo y buscar corregirlos les denunciaría responsables, pero habría evitado su descrédito y el sufrimiento de los desahuciados. Porque cómo entender que se socorra a quien falló fallando contra quien no ha hecho sino sufrirlos.
      La injusticia de los desahucios se ejecuta dentro de la legalidad, la Ley Hipotecaría y la fe pública los avalan. Legalidad, esta sí: basura, digna merecedora de un “Código penal malo” que junto con su homólogo bancario fuese la vergüenza de todos, pues todos lo consentimos.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

LA FORJA DE UN SUMISO


      Comprar puntualmente a un hombre no esconde misterio, todos tenemos un precio, sin embargo, alienarlo y alinearlo con nuestra causa requiere un proceso más complejo.  Llama por ello la atención la fabulosa legión de hombres dispuestos a bailarle el agua a los dirigentes de las tendencias políticas en auge. Al objeto de alcanzar a entenderlo tomamos como ejemplo, podía ser cualquier otro, una/o periodista joven, que alcanza, por su valía, el éxito y de su mano a crear opinión.
Esta persona tiene, como es lógico, un sesgo ideológico o modelo social que le aproxima a una de las tendencias en liza, sin que ello le impida mostrarse imparcial y crítico con aquello que le dicta la más elemental razón.
      El grado independencia que muestra le convierte en sospechoso para todos y ahí se inicia la cacería, el más dolido aprovechando ser gobierno o con ocasión de llegar a él, provoca que pierda su puesto de trabajo. El bajón moral es aprovechado de inmediato por el adversario del verdugo que acude en su auxilio, en aras de reparar la injusticia, fichándolo para su grupo. Él accede y se incorpora en la convicción de encontrarse por fin en su sitio sin reparar que está en el  dispuesto para él. A partir de ahora ya no es él sino una parte de ese todo que lo ha sumado a una causa común, la del partido que apoyan. Su misión, por tanto, la de dotar de discurso la tropelía discursiva o ejecutiva de sus protegidos.

domingo, 28 de octubre de 2012

AZAROSA CARIDAD




      Es de “bien nacidos ser agradecidos”, deseo serlo y en ser estimo la generosa donación hecha por D. Amancio Ortega a Cáritas.
Cumplido con el dicho, afirmo que no debiéramos olvidar que la caridad no es sino el cardenal del látigo de la explotación, la cicatriz de la herida de la desigualdad, el insulto amable de la injusticia social. No debiera ser pues un estado sino un tránsito a liquidar. Y quien mejor para ello que D. Amancio y esos otros hombres y prohombres que han hecho fortuna. Sin embargo, observo que se dan al cultivo de tan frágil filantropía, olvidando que no fue la caridad sino la oportunidad la que les brindo la posibilidad de gobernar imperios y hombres. Y que en esa medida tal vez debieran devolverles a estos esa misma oportunidad creando puestos de trabajo en condiciones laborales dignas. Empleos que les permitan llevar a sus casas y a sus bocas un pan ganado con su sudor y no la indigna limosna de la beneficencia.
      Duele sentirse criticado en tan magno gesto pero es que no casa con que se lleven sus firmas a países subdesarrollados. Podía recordarles que “la caridad empieza por uno mismo”, pero no es el caso, el mismo derecho que nosotros tienen esas personas a tal distinción, además, no lo hacen sino a fin de recortar derechos que alumbraron a los hombres, también a Uds., de la caridad a la dignidad.
      Redistribuyan no regalen, sean solidarios no caritativos: ganaremos todos, también sus generosidades.

miércoles, 24 de octubre de 2012

“NEGOCIONALISMO”




      El nacionalismo se nutre de dos grupos, uno minoritario, el de los sentimentales: seres atávicos, amantes de la autarquía y el inmovilismo, temerosos de lo foráneo y  deseosos de distinguirse aun a costa del paisaje. Y otro mayoritario, compuesto por esos que han hecho de ese sentimiento razón de privilegios, prebendas y derechos sin base de justicia o razón de corresponsabilidad.
      El primero se nutre como cualquier otra neurosis de las tensiones emocionales del individuo. El segundo obedece a un plan perfectamente diseñado y desplegado por un conglomerado político-empresarial centrado en saquear al Estado a fin de satisfacer, a coste cero, la voracidad de sus acólitos.
      Lo voluble y egoísta de su naturaleza, tornan, a la menor frustración, ese sentimiento en resentimiento, perverso talante cuyos instigadores no son esa pléyade de agraviados que a día de hoy encabeza A. Mas, sino los sucesivos gobiernos del PP y el PSOE. Ellos son quienes los han dotado de sentido y nutrido de razón cediendo a sus chantajes  en aras de una gobernabilidad que no era sino deseo de mantenerse en el poder aun a costa de la más elemental solidaridad y la esencial convivencia.
      Ambos han halagado sin atisbo de asco a estos “sacamantecas”: “el sen catalán”, “hombres de estado”... Y ahora, ante el órdago independista, uno le silba el Código Penal con letra de ”Els Segadors” y el otro saca la vieja idea del federalismo asimétrico: por si acaso, ¡claro!
José Romero P. Seguín.

lunes, 15 de octubre de 2012

“CARIDAD DEMOCRÁTICA”




      Voy a ir a votar en favor de esos hombres y mujeres que sacrificaron su juventud a la vieja causa de las nuevas generaciones. Que leyeron sin excesivo aprovechamiento vastos tratados de ciencia política y filosofía ideológica. Que memorizaron los aburridos discursos de sus líderes. Que batieron el cobre tras las fotocopiadoras y las anodinas rutas del “recadeo”. Que se han cansado de pegar carteles de caras baratas con colas caras. Que han mitineado hasta la náusea. Que han estado en conciliábulos mayores y menores. Que han acudido a la sede del partido a celebrar en las horas dulces y animar en las amargas. Que han organizado cenas de perrunas adhesiones y también de hipócritas despedidas. Que han besado culos y reído gracias sin asomo de ingenio. Que han puesto carne y alma en diseñar las más falaces estrategias a la hora de copar poder. Que un día renunciaron a ser ellos para ser una sigla. Que no distinguen ya entre el partido y el estado, entre el estado y la sede. Que sienten la cabeza aturdida de medias verdades, ambigüedades y demás instrumental demagógico adquirido. Que en casa se les exige el fuero y también el huevo y en la calle honradez. A esos, digo, hombres y mujeres que nos personifican en la peor de las batallas, la de conquistar el poder y mantenerlo.
      Decimos de ellos, funcionarios de la utopía, que ya no nos representan, tal vez, pero lo que por desgracia no podemos afirmar es que no se nos parecen.
      José Romero P. Seguín.